Plan Trienal

Plan Trienal 2013 – 2015

Icono de Betania

Guiadas/os por el ícono de Betania, quisiéramos que el presente trienio nos anime a ser casa de encuentro, comunidad de amor y corazón de humanidad (Cf. Horizonte Inspirador de la CLAR).

Nuestra Vida Religiosa ha nacido para ser presencia y memoria de la búsqueda absoluta del Dios de la vida en la relatividad de la historia. Buscando hacer presente el proyecto de vida nueva de Jesús como adelanto de los “cielos y tierra nuevos”.

Muchos/as hermanos/as, a lo largo de la historia, han sido signos visibles de este proyecto de Dios a través de la evangelización y la promoción humana. Con cierto pesar advertimos que no siempre, en la Iglesia y en la sociedad, somos valorados/as por lo que somos y hacemos. Aunque no es eso lo que buscamos, no es menos cierto que a veces notamos cierta intencionalidad en silenciar y arrinconar a la Vida Religiosa. No deberíamos ignorar esta realidad, ni quedarnos con los brazos cruzados frente a ello. Nuestra tarea es agradecer este don de Dios y comprometernos por hacer que aparezca cada vez con mayor libertad y creatividad al servicio de una nueva humanidad.

Así, dentro de un contexto eclesial universal, donde se nos llama a realizar una Nueva Evangelización, estamos convencidos/as que una vez más como Vida Religiosa podemos ofrecer una contribución muy importante, viviendo con humildad y audacia el don de nuestros carismas, en comunión y participación con los laicos y pastores. Esta realidad nos impulsa a realizar signos de entrega esperanzadora en medio de la historia, sobre todo de cara a las nuevas formas de pobreza e injusticia que abren espacios inéditos para la realización del reino (Cfr. Mensaje del Sínodo sobre Nueva Evangelización, n° 2; 6; 7).

 

Betania (Confar) | Letra

Escuchemos a Dios (CLAR) | Letra